Cosas bonitas que dicen de Abril
Damos apoyo a personas que lo necesitan, siempre desde la ética y la profesionalidad hacia las personas y hacia los perros de apoyo.
Abril ayuda a conectar con el entorno, a liberar tensiones y a relajarse. A expresar por medio de abrazos emociones y sentimientos.
Aquí exponemos los testimonios de esas personas.
Terapia con Abril
Abril
Poesía para Abril
Tardes de Abril
Mi madre padecía una demencia tipo Alzeheimer cuando el deterioro cognitivo se hizo muy severo, con deterioro de la memoria, del juicio, del razonamiento abstracto y del lenguaje, y con graves y múltiples déficits motores, sensoriales, cognitivos y de comunicación (en la Escala Global del Deterioro –GDS-, el nivel 7, muy severo), fue entonces, cuando, desde la convicción de que la química ya no podía hacer nada por ella, fue ganando fuerza, a la vez que se hacían más evidentes los beneficios de la estimulación para trabajar la mente y la psicomotricidad, fui testigo de sus beneficios día a día, llevados a cabo por grandes profesionales.
Una de estas grandes profesionales fue la terapeuta Marta Sanz Gómez y su coterapeuta, la perrita de apoyo Abril, que nos contagiaban su entusiasmo por las Intervenciones Asistidas por Perros y hacían que mi madre, contra todo pronóstico, no sólo se mantuviera, sino que incluso recuperara habilidades y fuera ganando día a día, de manera que los profesionales de la medicina lo calificasen de "milagro". Yo misma me sorprendía y me quedaba atónita de lo que podía llegar a conseguir una buena estimulación, por lo tanto, no puedo por menos que "creer" en los beneficios del "milagro de la estimulación" desde todos los frentes en personas que tienen algún tipo de daño cerebral.
Los animales me demostraban unos increíbles beneficios terapéuticos para que mi madre se abriera al mundo y saliera de su “letargo”. La Terapia Asistida con Perros condujo a mi madre a una mejora de sus actitudes, emociones, capacidades cognitivas y de su desarrollo integral. Así mismo aumentaba su atención, su intención de comunicarse verbalmente y la expresividad en su rostro, como la risa. La mejora del funcionamiento cognitivo, físico, social y emocional era manifiesta cada vez que mi madre acariciaba a Abril. Con ella estableció una relación que le proporcionaba placer, bienestar y beneficios emocionales (capacidad de empatía, cariño y autoestima). Su capacidad de interaccionar con ella era increíble, de acariciarla y dejarse acariciar por ella, de expresarle cariño, al tiempo que le gustaba que Abril también le expresara cariño a ella.
El hecho de agarrar, soltar y acariciar a Abril, le estimulaba el movimiento de sus rígidos miembros superiores. La repetición de los ejercicios de las sesiones anteriores (acostarse, dar la pata, darle premios) y de todas las pautas de la terapia y del nombre del perro, le estimulaban su capacidad cognitiva. La interrelación con Marta y Abril, le ayudaba a salir de su aislamiento y letargo y estimulaba su intención de comunicarse. La sensación de que ella cuidaba del animal, sujetando la correa, acariciándolo, durmiéndolo…, favorecía su autoestima y la percepción de sí misma, su seguridad, la confianza en sí misma y se sentía útil. El hecho de acariciarla, dormirla, el cariño que le demostraba Abril, le hacía feliz y le hacía reir.
Para mi madre toda esta estimulación suponía incrementar su tiempo de consciencia lo cual le beneficiaba a nivel motor pues sujetaba mejor la cabeza y movía los brazos, y a nivel nutricional pues era capaz de deglutir y de beber mejor, además hablaba o balbuceaba y reía, estimulando la musculatura implicada en la deglución y el habla. Esto fue importantísimo en la evolución de su etapa final, pues es común que una persona dure de un año a año y medio en esta etapa, y si tienen un cuidado óptimo puede durar dos años, pues bien mi madre permaneció en esta etapa tres años.
Marta Sanz Gómez y Abril, bonita profesión la vuestra, pues en lugar de optar por desahuciar a estas personas sobre las que ya parece que poco queda por hacer, todo lo contrario, apostáis por sacar partido a lo poco que queda y luchar con todas vuestras fuerzas para que no se pierda, e incluso se incremente. Quiero agradecer a Marta y Abril su gran trabajo por darle dignidad, calidad de vida, cariño, autoestima, alegría, felicidad a mi madre y sobre todo cuando le arrancabais una sonrisa o una carcajada, puesto que vuestra terapia también me beneficiaba a mi.
NIEVES BAEZA LÓPEZ
En la Residencia La Alameda, cada tarde de martes se convierte en espera ilusionante porque nos visitan Abril, nuestra querida perrita, y Marta. Las dos nos dan una lección importante al demostrarnos con su ejemplo que animales y personas pueden trabajar en equipo, ser amigos, vivir juntos, compartir… En definitiva ser, al igual que ellas, compañeros de vida.
Ambas forman una brigada singular con una misión importante: acompañar, estimular y repartir ilusión y cariño a quienes más lo necesitan. Verlas entrar en el centro me despierta una gran ternura y me embargan sentimientos de gratitud, me consta que esto no solo me ocurre a mí, pues solo hace falta mirar a alrededor cuando Abril entra en la “Resi” para ver cómo se transforman las expresiones de los presentes.
Os invito a comprobar, a que os fijéis, lo mucho que rejuvenecen los rostros de las personas ancianas cuando sonríen.
La vida es dura en muchas ocasiones, eso lo sabemos todos, pero afortunadamente con iniciativas como esta, la persona, sean cuales sean sus circunstancias, no va a tener que renunciar al contacto placentero (me atrevería a decir que en la mayoría de los casos terapéutico) con un animal.
Ahora hablemos de la protagonista, con permiso de Marta.
Abril es muy guapa y castiza, con andares garbosos unas veces y tranquilos, otras. Me admira el brillo de su pelo negro y la forma perfecta de su anatomía, con cada músculo bien tallado bajo la piel tensa. Pero sobre todo me encantan sus ojos, ojazos más bien, donde el brillo de la agudeza y el instinto cuando me mira, me hace preguntarme si acaso no tendrá un conocimiento profundo del ser humano, mayor que el que yo pueda llegar a desarrollar.
Abril es tranquila donde debe serlo, aunque me consta que le encanta jugar, correr y curiosear, que algún problema de salud ha tenido por eso…, gracias a Dios, sin consecuencias.
No hace falta pasar a su lado mucho rato para ver que se siente cómoda entre la gente que, de hecho, acompañar a las personas es una vocación para ella. Como es muy educada, suele sentarse en alguna silla con los que participamos en la actividad. Aunque a todos ofrece cariño, suele reservar su mayor afecto para quienes por sus circunstancias de salud más lo necesitan.
Le encantan las “chuches”, pero sobre todo que la queramos. A las caricias y rascaditas corresponde con un lametón de su lengua caliente y algo áspera, es su forma de decirnos que le gusta estar con nosotros.
Si alguna vez te cruzas con ella e interactuáis de alguna forma: dejas que te huela, le hablas, acaricias…, Abril nunca te olvidará, y te reconocerá allá donde te vea.
Queridas Marta y Abril, espero encontrarme cada martes con vosotras durante mucho, muchísimo, tiempo.
Un abrazo a las dos.
CARMEN
ANIMAL
Cuando los ojos de un animal
negro azabache
te den lecciones de vida
planteate si tú
eres humano o animal.
Y si el animal
siguiendo sus instintos
es más humano que tú
vete, aprende, da
cambia el rumbo,
vira tu vida,
ama y déjate amar.
Despierta, sé animal
sé humano, sé otro tú.
Gracias Terehache!!!! Besos míos y lametazos de Abril!!!.